jueves, 9 de febrero de 2012

CIENTÍFICOS DESCUBREN QUE LAS PLANTAS "HABLAN" ENTRE SI


Un estudio comprobó que cuando son atacadas emiten una toxina con la que avisan a otras plantas lo que está sucediendo.
Científicos de la Universidad de Exeter, en el Reino Unido, descubrieron que algunas plantas se comunican entre sí, lo que han considerado como una manera de “hablar”.
De acuerdo a un documental emitido por la BBC, algunas plantas no solo activan una toxina para disuadir a los herbívoros, sino que también advierten a otras que las están atacando. Los científicos lograron grabar por primera vez estas emisiones de gas con una técnica especial.
El documental muestra cómo dos plantas son puestas dentro de una cámara. A una tercera se le realizan varios cortes para simular un ataque y se le coloca al lado de las plantas ilesas. Las hojas de la planta dañada comenzaron a emitir un gas y, al hacerlo, se pudo ver cómo cambió su actividad biológica.
Lo extraordinario es que las otras dos plantas responden al recibir el mensaje de advertencia. Los científicos no conocen todavía los detalles de este tipo de comunicación, pero están convencidos de que las plantas “hablan” entre sí.
                                                               

martes, 31 de enero de 2012

LOS CIENTÍFICOS EXPLORAN LA RELACIÓN CEREBRO Y ESPIRITUALIDAD

LOS CIENTÍFICOS EXPLORAN LA RELACIÓN CEREBRO Y ESPIRITUALIDAD


Un equipo escaneó los cerebros de monjas rezando y budistas meditando | No se trata de "buscar a Dios en el cerebro", sino de indagar ahí la actividad espiritual

Vida| 30/01/2012 - 00:00h
Barcelona 

Cada creyente vive su experiencia religiosa a su manera, y ese misterio personalísimo de relación con la divinidad permanece, las más de las veces, incomunicable para terceros, sobre todo si no comparten su fe. Como tantas actividades humanas, esa emoción acontece en el cerebro, y cada vez más aunque tímidamente, los científicos investigan qué ocurre ahí dentro en momentos de honda espiritualidad. Nace así una nueva disciplina, que los estadounidenses han bautizado como neuroteología, un vocablo que despierta escasas simpatías en Europa.
En España, el libro del biólogo Ramon M. Nogués Dioses, creencias y neuronas (ed. Fragmenta) intenta poner el tema al alcance del gran público. Nogués, defensor de este tipo de estudios, no ve sin embargo atinada la denominación neuroteología. Procedente de las voces griegas theos (Dios) y logos (estudio), la teología es la disciplina consagrada al estudio de Dios y de sus atributos y perfecciones. Por tanto, la neuroteología "equivaldría a investigar si el cerebro capta a Dios, cuando Dios no es captable –alerta Nogués–. En cambio, la ciencia neurológica sí es competente para el estudio de la religión, que es una actividad humana, pues su objetivo es ver qué ocurre en el cerebro en las actividades humanas".
Nogués juzga más acertado hablar de neurorreligión, "una más de las palabras que han entrado en lo que Francisco Mora llama neurocultura". Mora, fisiólogo de la Universidad Complutense y autor en el 2007 del libro Neurocultura, una cultura basada en el cerebro (ed. Alianza), sostiene que "todas las culturas son un producto del funcionamiento último de nuestro cerebro y de los códigos que lo gobiernan", y que "la neurocultura es una reevaluación crítica de las humanidades desde la perspectiva nueva de la neurociencia", según explica por correo electrónico desde la Universidad de Iowa (Estados Unidos), donde se halla como profesor visitante. Brotan así otros enfoques: neuroética, neuroestética, neuropolítica, neuroeconomía... y también neurorreligión.
Yendo al meollo, ¿qué pasa en el cerebro de una persona cuando reza o medita? "Hay una amplia red de estructuras implicadas –responde por e-mail desde Filadelfia el doctor Andrew Newberg, autor del libro Principles of Neurotheology, publicado en septiembre en Estados Unidos–. Están el lóbulo frontal, que nos ayuda a focalizar la mente en la oración; el sistema límbico, que permite experimentar emociones poderosas; y los lóbulos parietales, involucrados en nuestro sentido de nosotros, y en su orientación en el espacio y el tiempo".
Resultado de esa actividad cerebral: "Dependiendo de la experiencia concreta, esas áreas pueden encenderse o apagarse –aclara Newberg–. Así, los lóbulos parietales pueden apagarse cuando una persona experimenta una pérdida del sentido de sí misma, o experimenta un sentido de unicidad con Dios". Newberg llegó a esas conclusiones tras escanear cerebros de monjas rezando y de budistas meditando, y tras investigaciones realizadas años atrás junto al fallecido psiquiatra estadounidense Eugene D'Aquilli.
Las sustancias químicas explican muchas cosas. "La dopamina está implicada en lo agradable, y la serotonina inhibe algunas estructuras del lóbulo temporal –aclara el fisiólogo Francisco J. Rubia, autor de La conexión divina. La experiencia mística y la neurobiología, editado en el 2002 por Crítica–. Cuando la serotonina deja de inhibir la dopamina, se produce una liberación de dopamina, y eso da una sensación de placer y bienaventuranza".
Más aún, añade Rubia: las experiencias místicas suelen venir por estrés (ayuno prolongado, privaciones sensoriales, retiro al desierto...), y el estrés produce una liberación de endorfina, otra sustancia que contribuye al bienestar. Resultado: esa paz del alma que experimentan quienes tienen convicciones religiosas profundas y rezan con devoción. Hay, claro está, vivencias extremas, como las de algunos grandes personajes de la historia de las religiones, que muchos expertos vinculan a la epilepsia. Sería el caso de santa Teresa de Jesús, de san Pablo o de Mahoma.
Para Rubia, ahora profesor del Colegio Libre de Eméritos, la voz neuroteología no es correcta. "La neurociencia no puede aceptar como hipótesis la existencia o la no existencia de seres sobrenaturales, al ser una hipótesis que no se puede comprobar ni falsear –alerta–. La neuroteología implicaría buscar a Dios en el cerebro, cuando se trata de buscar la espiritualidad en el cerebro". Francisco Mora, también autor de El dios de cada uno (ed. Alianza, 2011), señala que en estos estudios "hay muchos sentimientos encontrados" y concluye: "De lo que cabe poca duda es de que nos hallamos en esos prolegómenos de la era de la posreligión, desde donde se avizora que la religiosidad será concebida con recogimiento, pero con un destierro, posiblemente, de lo sobrenatural".
También Newberg arguye que la naciente disciplina no debe considerarse "como una búsqueda de Dios en el cerebro, sino sobre cómo religión y cerebro interactúan". Según él, el lado neurológico debe incluir neurociencia, genética, medicina, antropología, psicología y ciencias sociales; y la parte teológica, espiritualidad, religión, teología y filosofía. Según los expertos consultados, la gente de fe suele interpretar esas estructuras cerebrales espirituales como un resorte colocado ahí por Dios, y los no creyentes tienden a sostener que la neurobiología explica emociones humanas, entre ellas la religiosa. Pero no siempre. Dice Mora: "Incluso ha llegado a compartir mi visión de la religiosidad, la religión y el cerebro un monje benedictino".
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miércoles, 25 de enero de 2012

LA URSS DESCUBRIÓ EN VENUS RASTROS DE SERES VIVOS, SEGÚN UN CIENTÍFICO

LA URSS DESCUBRIÓ RASTROS DE SERES VIVOS, SEGÚN UN CIENTÍFICO

25 Enero 12 - Madrid - V.I.
Según un artículo publicado en la revista rusa Astronomicheskiy Vestnik (“Noticiario de Astronomía”), y que lleva la firma del colaborador jefe del Instituto de Estudios Espaciales de la Academia de Ciencias de Rusia, Leonid Ksanfomaliti, los aparatos no tripulados que la Unión Soviética envió a Venus en la década de 1980 aportaron alguna información que, analizada ahora con detenimiento, permite al menos la duda.

Según este artículo, del que da cuenta la agencia de noticias rusa internacional RIA-Novosti, las naves soviéticas captaron imágenes de objetos movedizos que podrían tener “rasgos de seres vivos”, que aparecen en un primer momento pero que, según el científico, desaparecen después por el estruendo de la nave al aterrizar.

“Se detectaron objetos de tamaño notable, de 10 a 50 centímetros, que aparecían, mutaban o desaparecían, y cuya presencia en las imágenes difícilmente se explica por las interferencias”, señala Ksanfomaliti en su artículo que, según confiesa, lo ha publicado “a modo de discusión”.

Ksanfomaliti ha analizado nueve panoramas transmitidos en marzo de 1982 y asegura haber descubierto varios objetos que aparecen y desaparecen en las imágenes, que describe con forma de “disco”, “jirón negro” y “alacrán”. Este último, escribe, quedó enterrado bajo partículas del suelo que levantó la nave al aterrizar, y tardó un tiempo en salir a la superficie.

“Sin discutir las ideas actuales de que la vida no es posible en las condiciones de Venus, me atrevo a suponer que algunos de los objetos descubiertos, a juzgar por su morfología, tienen rasgos de seres vivos”, concluye Ksanfomaliti.

Primeras imágenes de Venus
Las misiones soviéticas formaban parte de un programa de estudio de Venus en los años 1970-1980, y permitieron captar, según la agencia RIA, las primeras imágenes de su superficie, invisible desde la Tierra por culpa de la densa capa de nubes que está presente de forma permanente en la atmósfera venusina.

En concreto, se trataba de las naves no tripuladas Venera-9 y Venera-10, en 1975, y de Venera-13 y Venera-14, en 1982, que grabaron con cámaras fotométricas varios panoramas televisivos de Venus.

viernes, 2 de diciembre de 2011

LA SONDA MARS DETECTA GRANDES CANTIDADES DE AGUA OCULTA EN MARTE

LA SONDA MARS DETECTA GRANDES CANTIDADES DE AGUA OCULTA EN MARTE
La Agencia Espacial Europea (ESA) informó hoy de que imágenes proporcionadas esta semana por su sonda Mars de la cordillera Phlegra Montes apuntan a la existencia de grandes cantidades de agua bajo la superficie de Marte, que podrían abastecer a las futuras misiones tripuladas a ese planeta.
Esas imágenes, indicó la organización, permiten observar de cerca la cadena montañosa y apreciar que prácticamente todas sus montañas están rodeadas de "abanicos lobulares de derrubios", que morfológicamente son muy similares a las acumulaciones de derrubios que cubren los glaciares en la Tierra.
"Este hecho sugiere que quizás también existan glaciares enterrados bajo la superficie de Marte en esta región", apuntó la agencia en su página web, donde precisó que esta hipótesis ha sido respaldada por las observaciones realizadas por el radar que viaja a bordo de la sonda Mars Reconnaissance Orbiter de la NASA estadounidense.
La ESA incidió en que las observaciones por radar prueban que la presencia de tales abanicos de derrubios -unas estructuras redondeadas que aparecen con frecuencia en torno a mesetas y montañas de la zona- está casi siempre relacionada con la existencia de agua en estado sólido bajo la superficie, "a veces a tan solo 20 metros de profundidad". Según la organización, "los cráteres de impacto en los alrededores de Phlegra presentan marcas que indican una reciente actividad glacial en la región".
Las teorías señalan que las crestas de ese sistema montañoso se formaron cuando los cráteres más antiguos se llenaron de nieve y, con el paso del tiempo, esta se fue compactando.
La ESA explicó que los glaciares de esas latitudes medias se originaron en distintas épocas a lo largo de los últimos cientos de millones de años, cuando el eje polar de Marte era muy diferente del actual y, por tanto, también las condiciones climáticas en la región. "Todos estos indicios sugieren que podría haber grandes cantidades de agua oculta bajo la superficie de Marte en la región de Phlegra" y, "si así fuera, esas grandes reservas podrían abastecer de agua a los futuros astronautas que exploren el planeta rojo", concluyó

martes, 22 de noviembre de 2011

COMPRUEBAN BENEFICIOS DE LA MEDITACIÓN PARA EL CEREBRO

Comprueban los beneficios de la meditación para el cerebro
La meditación ayuda a evitar las divagaciones y «desconecta» el área cerebral relacionada con algunos desórdenes psiquiátricos
Una explicación científica para las experiencias cercanas a la mue
La introspección profunda y calculada parece tener efectos claros sobre el cerebro. Las personas que practican con frecuencia la meditación son capaces de «apagar» las áreas del cerebro relacionadas con soñar despierto y las divagaciones, así como con trastornos psiquiátricos como el autismo y la esquizofrenia, según investigadores de la Universidad de Yale que han realizado un estudio a partir de imágenes cerebrales.
La capacidad de la meditación para ayudar a las personas a mantenerse concentrado en el momento se ha asociado con el aumento de la felicidad, señala Judson A. Brewer, profesor de psiquiatría y autor principal del estudio, publicado en la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias de EE.UU. A su juicio, comprender cómo funciona la meditación ayudará a investigar una serie de enfermedades. «Se ha demostrado que la meditación ayuda en una variedad de problemas de salud, como dejar de fumar, lidiar con el cáncer e incluso prevenir la psoriasis», dice Brewer.

Tres técnicas diferentes

El equipo de Yale realizó resonancias magnéticas a experimentados y novatos en la meditación, mientras practicaban tres técnicas de reflexión diferentes. De esta forma, descubrieron que los individuos experimentados mostraban una disminución de la actividad en las áreas del cerebro implicadas en los despistes y trastornos como el déficit de atención, ansiedad y el trastorno de hiperactividad, e incluso la acumulación de placas beta-amiloide en la enfermedad de Alzheimer. La disminución de la actividad en esta red, que abarca la corteza cingulada posterior y la prefrontal medial, se ha visto en los experimentados, independientemente del tipo de meditación que estaban practicando.
El análisis también demostró que cuando la red de modo predeterminado estaba activa -es decir, en estado normal, cuando no hay meditación-, las regiones del cerebro asociadas con el control cognitivo se activaban en los acostumbrados a cavilar, pero no en los novatos. Esto puede indicar que los aficionados a la meditación están en constante vigilancia y suprimen la aparición del «yo» en los pensamientos o las divagaciones. En las formas patológicas, estos estados están asociados con enfermedades como el autismo y la esquizofrenia.

Menos centrado en el «yo»

Las personas capaces de meditar profundamente respondieron de esta forma tanto durante la práctica de la abstracción como cuando se suponía que hacían un descanso y no tenían que hacer nada en particular. Esto puede indicar que han desarrollado un «nuevo» modo predeterminado que se centra en el conocimiento presente y menos en el «yo».
«La capacidad de la meditación para ayudar a las personas a concentrarse en el momento ha sido parte de las prácticas filosóficas y contemplativas desde hace miles de años», dice Brewer. «Por el contrario, muchas formas de enfermedad mental se caracterizan por la preocupación por los propios pensamientos, una condición que la meditación parece afectar». Esto puede dar a los investigadores algunas pistas de cómo actuar frente a las enfermedades que dañan al cerebro.

lunes, 12 de septiembre de 2011

GATOS FLUORESCENTES RESISTENTES A LA INFECCIÓN DEL VIRUS DEL SIDA


GATOS FLUORESCENTES RESISTENTES A LA INFECCIÓN DEL VIRUS DEL SIDA
Por. Cristina de Martos- Madrid -12/09/2011
 
A simple vista, podría parecer que la única ventaja que tienen estos gatos es que se les puede ver en la oscuridad. Pero estos felinos esconden un tesoro mucho más preciado: un gen que les protege frente a la infección del virus que provoca el sida. Los responsables de esta nueva raza gatuna han logrado modificar su genoma para proporcionarles esta inmunidad.
"Una de las grandes ventajas de esta investigación biomédica es que pretende mejorar tanto la salud humana como la felina", ha explicado en un comunicado Eric Poeschla, biólogo molecular de la Clínica Mayo (EEUU) y director del estudio. "Puede ayudar tanto a gatos como a personas".
El Virus de la Inmunodeficiencia Felina (VIF) provoca la muerte de millones de gatos cada año y es el responsable de la pandemia de sida que afecta a los gatos domésticos. El "gran parecido" entre el VIF y el VIH-1 -causante de la enfermedad en humanos- hace que sus similitudes y diferencias sean "informativas y potencialmente explotables", según escriben los autores en las páginas de 'Nature Methods'.
Por eso, el equipo de Poeschla decidió crear un modelo de estudio de la enfermedad en gatos mediante la alteración de su genoma. El método, usado ya en otros animales, se conoce como transgénesis mediante vector viral y consiste, a grandes rasgos, en introducir un gen en el ADN del animal utilizando un virus como vehículo para transportarlo hasta él.
Los investigadores cogieron óvulos de estos animales y les inyectaron lentivirus que contenían dos genes. Uno de ellos les volvería fluorescentes y serviría de indicador de que el otro, el realmente importante para el experimento, se había integrado de forma adecuada en el genoma. Este último (TRIMCyp), procedente del macaco, les protegería frente a la infección por VIF.
[foto de la noticia]
Después, con esos ovocitos, crearon embriones que dieron lugar a cinco embarazos a término y, finalmente, a tres gatos, todos ellos transgénicos. A simple vista, como muestran las fotos proporcionadas por la Clínica Mayo, los felinos lucen en la oscuridad. En el laboratorio, sus células "mostraron resistencia a la replicación de VIF", señala el artículo. Es decir, no se contagiaban.
La creación de estos gatos inmunes a la infección -que además han transmitido esta resistencia a sus descendientes- podría ser útil para "entender cómo los factores de restricción [las proteínas que luchan contra la infección] pueden utilizarse para mejorar las terapias génicas contra el sida", explican los autores en el comunicado. Además, estos animales podrían servir como modelo de la enfermedad para poder estudiar con detalle qué sucede en el organismo y aplicar este conocimiento a mejorar su manejo en humanos.